Columna: La ley de integridad pública y el servicio público

Jose Manriquez, docente escuela A&NEste 5 de julio, el Presidente Sebastián Piñera firmó el proyecto de ley de integridad pública, que regula el ingreso a la administración del Estado de parientes de autoridades y regulaciones que buscan prevenir los conflictos de interés. Esto último basado en tres focos: Una ley de transparencia 2.0; una agenda antiabuso y anticorrupción; y una política de datos abiertos. Además, se está revisando en el Congreso un proyecto para aumentar las penas al soborno y al cohecho, junto a ello se incorporará una indicación para que lo establecido para el gobierno central, también llegue a los gobiernos comunales y regionales.

Si bien es aceptado y comprendido por la mayoría los beneficios de estas iniciativas, que ayudan a evitar prácticas que dañan la gestión pública y el bienestar de la sociedad, es claro también que corresponden al reflejo del actuar ético que todo funcionario, público o privado debe realizar en sus labores. Sabemos qué cosa es buena o mala gracias a la ética y este proyecto de ley aplica esta ética en la actuación pública. En pocas palabras, sabemos cómo deberán actuar ciertas autoridades del Estado, ya sean centrales, regionales o comunales en los aspectos que indica este proyecto de ley y a qué sanciones se verían afectados en caso de violarla. Se puede decir entonces, que se está elaborando un tipo de código de ética, para regular estas sensibles situaciones.

Una de las ventajas de contar con un código de ética, es que cuando llega el momento de tomar una decisión, existe un marco al cual referirse, que indique si la acción a llevar a cabo está bien o mal. Luego entonces, las decisiones no sólo se tomarán mejor, sino que más rápido gracias a esta guía.

Duoc UC en todas sus carreras existen cursos de ética y ética profesional, un programa transversal de ética que persigue formar a los estudiantes hacia un actuar ético que refleje su misión: “Formar personas, en el ámbito técnico y profesional, con una sólida base ética inspirada en los valores cristianos, capaces de actuar con éxito en el mundo laboral y comprometidas con el desarrollo de la sociedad”. Esta formación ética permite que los estudiantes tengan esta guía en sus actuaciones profesionales, ayudándoles en sus decisiones profesionales y vidas futuras.

Las normativas que el Presidente propone van en la dirección correcta, ya que con esta guía el servicio público será también mucho más justo, seguro, contribuyendo a una sociedad más amable y feliz.

José Manuel Manríquez B.
Docente Duoc UC sede Melipilla

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